
La historia de la salud en Arica no comenzó ayer. Comenzó hace siglos, cuando la ciudad todavía era un puerto marcado por el tránsito, la fragilidad y la necesidad de auxilio. Según la historia institucional del Servicio de Salud Arica, el origen del primer hospital de la ciudad se remonta a 1577, cuando fue levantado el Hospital San Antonio de Padua. Décadas después, bajo la administración de la Orden de San Juan de Dios, el recinto pasó a ser conocido por ese nombre, dejando una huella profunda en la memoria ariqueña.
La ciudad, sin embargo, debió volver a levantarse. El Consejo de Monumentos Nacionales señala que, tras el terremoto y tsunami de 1604, Arica fue refundada en su actual ubicación, y que entre 1604 y 1615 debió construirse el nuevo hospital del puerto. Para 1615, la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios ya estaba a cargo del establecimiento, del cuidado de los enfermos y de una labor de caridad que marcaría a la ciudad por generaciones. Hoy, esas ruinas son consideradas el último vestigio arquitectónico visible de la Arica colonial.
Con el paso del tiempo, el hospital acompañó las transformaciones políticas y urbanas de la ciudad. Tras la Guerra del Pacífico, en 1880, el recinto pasó a manos chilenas. Más tarde, en 1900, Arturo Gallo compró y donó los terrenos donde el centro asistencial se mantendría por décadas, y en 1907 el médico Conrado Ríos Venegas levantó el lazareto para la cuarentena de enfermos infecciosos, en respuesta a los desafíos sanitarios de la época.
El siglo XX trajo uno de los capítulos más decisivos para la salud pública del norte. Entre 1937 y 1945, el Gobierno de Chile impulsó la campaña de erradicación de la malaria y control del anophelismo, liderada por el médico Juan Noé Crevani, cuya labor permitió cambiar para siempre el destino sanitario de Arica. Ese legado quedó sellado el 3 de octubre de 1952, cuando fue inaugurado el nuevo hospital con su nombre, reemplazando definitivamente a los antiguos pabellones y dando paso a una etapa moderna de la atención hospitalaria en la ciudad.
Hablar del primer hospital de Arica no es solo mirar una cronología. Es recordar que, en medio de terremotos, epidemias, cambios de soberanía y crecimiento urbano, hubo siempre un espacio destinado a cuidar la vida. Desde sus orígenes coloniales hasta su transformación en el Hospital Dr. Juan Noé, esta historia habla de una ciudad que aprendió a resistir, a sanar y a reconstruirse sin perder del todo su memoria. Y en esa memoria, el primer hospital ocupa un lugar que merece ser contado, protegido y valorado como parte esencial del patrimonio de Arica.
1577: origen del primer hospital de Arica, San Antonio de Padua.
1604: terremoto y tsunami destruyen la antigua ciudad; Arica es refundada.
1615: la Orden de San Juan de Dios asume el hospital.
1880: el hospital pasa a administración chilena.
1900: donación de terrenos para el recinto asistencial.
1907: construcción del lazareto.
1937–1945: campaña de erradicación de la malaria liderada por Juan Noé.
3 de octubre de 1952: inauguración del Hospital Dr. Juan Noé Crevani.