
Frente a la Estación de Trenes de Arica permanece una locomotora que no solo es una pieza ferroviaria, sino también un testimonio vivo de la historia industrial y del patrimonio de nuestra ciudad. Sin embargo, hoy su estado de descuido y la falta de mantención evidencian el abandono de un elemento de enorme valor histórico, cultural y simbólico para Arica.
Esta locomotora fue construida en Alemania por la prestigiosa Maschinenfabrik Esslingen, fábrica de ingeniería fundada el 11 de marzo de 1846 y reconocida por la fabricación de locomotoras, tranvías, vagones ferroviarios, puentes, estructuras de acero, bombas y calderas. Su registro de fabricación indica el número 4127 del año 1924, antecedente que da cuenta de su antigüedad y de su relevancia como objeto patrimonial vinculado al desarrollo ferroviario internacional.
La presencia de esta locomotora en Arica no debería pasar inadvertida. Su deterioro refleja una preocupante falta de valoración hacia nuestra memoria material. Resguardar, restaurar y poner en valor esta pieza es fundamental para conservar la historia ferroviaria de la ciudad, fortalecer la identidad local y evitar que un legado único siga perdiéndose ante la indiferencia. Cuidar este monumento no es solo mantener una máquina antigua: es proteger la memoria de Arica.