Aunque nació en Iquique, Óscar Hahn mantiene un vínculo profundo con Arica: estudió Pedagogía en la sede regional de la Universidad de Chile en la ciudad, se tituló como profesor de castellano y luego ejerció como académico en la misma casa de estudios.

Óscar Hahn, poeta chileno y Premio Nacional de Literatura 2012, tuvo un importante vínculo académico con Arica a través de la sede regional de la Universidad de Chile.
Arica también forma parte de la historia de uno de los grandes nombres de la poesía chilena. Se trata de Óscar Hahn Garcés, poeta, ensayista, crítico literario y Premio Nacional de Literatura 2012, cuya vida intelectual tuvo un capítulo fundamental en el extremo norte del país. La Universidad de Chile consigna que Hahn estudió Pedagogía en la sede regional de Arica, donde se tituló como profesor de castellano.
Su relación con la ciudad no fue solo estudiantil. Tras obtener el grado de Master of Arts en la Universidad de Iowa en 1972, volvió a Chile y realizó clases en la Universidad de Chile, sede Arica, hasta los acontecimientos posteriores al golpe de Estado de 1973. Memoria Chilena lo reconoce como integrante de la Generación Literaria de 1960 y destaca la originalidad de una obra marcada por el diálogo con la literatura universal, la muerte, el amor, la ironía y los grandes temas del ser humano.
Entre sus libros más reconocidos se encuentran “Esta rosa negra”, “Agua final”, “Arte de morir”, “Mal de amor”, “Imágenes nucleares”, “Flor de enamorados” y “Estrellas fijas en un cielo blanco”. Su trayectoria recibió tempranos reconocimientos, como el Premio de Poesía de la Federación de Estudiantes de Chile en 1959 y el Premio Alerce en 1961 por Esta rosa negra.
Uno de los episodios más significativos de su carrera fue la publicación de “Mal de amor”, poemario que, según la Universidad de Chile, fue prohibido en Chile durante la dictadura militar. Ese hecho reforzó la imagen de Hahn como una voz literaria capaz de cruzar la intimidad, la historia y las tensiones políticas de su tiempo.
Para Arica, recordar a Óscar Hahn es reconocer que la ciudad también fue territorio formativo para grandes figuras de la literatura nacional. Sus aulas, su universidad y su vida cultural fueron parte del camino de un poeta que llegó a ocupar un lugar central en las letras chilenas e hispanoamericanas.